JORGE ARÉVALOSiguiendo la máxima de que todo lo que puede empeorar empeora, el 21-D ha dejado un escenario inquietante, amargo, triste y desolador para los que perdieron, pero también para los que ganaron. La gran victoria de Ciudadanos -histórica en todos los sentidos- sólo le servirá para seguir haciendo oposición al independentismo. El proceso político degenerativo al que ha abocado a Cataluña y a España el independentismo catalán no se ha regenerado en las urnas, sino todo lo contrario. Hace sólo dos meses, PP, PSOE y Ciudadanos consideraban que las elecciones autonómicas eran la solución adecuada para pasar la página de las actuaciones ilegales de la mayoría de gobierno independentista. Para eso, el Gobierno activó el 155. Las urnas, sin embargo, no han resuelto la grave crisis de Estado, sino que la han agravado. Algo más de dos millones de catalanes profesan el independentismo no con mentalidad política, sino religiosa. Y con su voto han dicho a toda España que les da igual que sus dirigentes se salten todas las leyes, que las empresas abandonen Cataluña y que Europa y el universo entero no les hagan ni caso. Las elecciones convocadas por el 155 no han devuelto ni la normalidad, ni la estabilidad, ni la serenidad, ni la sensatez a la política catalana. El plan ha fracasado y no existe constancia de que exista un plan B.
Estupor es la emoción más extendida entre los partidos políticos no independentistas tras el 21-D. Ocasión tendrán con motivo de la tregua vacacional de Navidad y Año Nuevo para digerir el resultado de las urnas al mismo tiempo que el turrón y el cava. El día de reflexión de las elecciones catalanas se cumplieron dos años de las elecciones generales que debilitaron seriamente al bipartidismo. Dos años desde que la política en España quedó cristalizada, empantanada, paralizada y estancada en brazos de una fragmentación parlamentaria que noqueó a PP y PSOE, al tiempo que los nuevos, Podemos y Ciudadanos, se han mostrado incapaces de dar vida productiva a su actuación en las instituciones nacionales.
La crisis catalana es inseparable de la crisis nacional. El atasco catalán es el atasco español. «Estamos en el peor momento de la democracia española, con todas las heridas abiertas. Ha quedado bastante claro que el 155 se activó demasiado tarde, con procesos judiciales abiertos que se han solapado con las dinámicas políticas y electorales. Un disparate. Un escenario de pesadilla que además tiene muy difícil corrección». Así se expresa un político español que ha ocupado cargos de mucha responsabilidad.
A la cabeza del país, un presidente del Gobierno cuyo partido ha sido barrido del mapa catalán. El PP esperaba una derrota, no una humillación. El volumen del descalabro ha sorprendido a esta formación política hasta dejarla sin habla. Es muy fuerte acabar en el Grupo Mixto.
Recreándose en la suerte y la habilidad que le ha permitido salir indemne de todas las pruebas que le han salido al paso desde que ingresó en política, Mariano Rajoy ha aplicado a la rebelión catalana la receta de la casa. Sin embargo, ha quedado bien a la vista que esta vez no le ha dado resultado ni la paciencia, ni la templanza, ni refugiarse en la aplicación estricta de la Ley, ni la fe en que una mayoría de catalanes caerían en la cuenta de que el independentismo era un mal negocio para su futuro.
Rajoy gobierna un país que quieren abandonar más de dos millones de españoles que viven en Cataluña. Un muro con el que se estrella cada vez que se abren las urnas en esa comunidad autónoma. Aun en el caso de que los partidos independentistas con mayoría en el Parlamento de Cataluña abandonen su deriva -lo cual parece inevitable-, las causas judiciales abiertas contra una quincena de políticos catalanes de primera fila convierte el futuro inmediato en un laberinto sin salida verosímil.
Seguro como está -con motivo- de que el PP es un ejército disciplinado que no se dejará desestabilizar por el aliento de Ciudadanos soplándole en la nuca, Rajoy se ha dado tiempo hasta ver cuáles son los siguientes pasos de la mayoría absoluta independentista. Para explicar la ley de hierro que este partido ha incorporado a su ADN, baste señalar que el candidato que pasó de 11 escaños a 3 el 21-D sigue en su cargo. Quizá en cualquier otro país democrático resulte algo extraño que un descalabro semejante no lleve a la dimisión irrevocable e inmediata del candidato -o de alguien- la propia noche electoral. En el PP, sin embargo, tal circunstancia forma parte de su normalidad. De tal forma que nadie asume nunca la responsabilidad de los fracasos. Parece que Xavier García Albiol -con criterios de lógica política- ofreció su dimisión a Rajoy y éste le dijo que siguiera en su sitio.
El silencio de los dirigentes del PP. Con la excepción de Alberto Núñez Feijóo, que discrepó de la tesis -rupturista sin duda- que culpaba a Inés Arrimadas de haber ganado y de que el PP hubiera perdido. El presidente gallego dijo lo obvio, que la culpa de la derrota del PP la tenía el PP.
Pero si, al modo de los cuentos de Dickens, pudiéramos levantar el tejado de la sede del PP para otear qué pasa dentro de un edificio aparentemente en calma, veríamos que la preocupación, el enfado y la tristeza son muy tangibles en la calle Génova. El reconocimiento de que se han cometido errores de diagnóstico y de actuación por parte del Gobierno en la crisis catalana cobra fuerza dentro del PP. No en los últimos meses, sino en los últimos años.
Las miradas se dirigen, sobre todo, a la vicepresidenta del Gobierno. Hace poco más de un año, Rajoy designó a Soraya Sáenz de Santamaría como ministra para Cataluña y le otorgó todos los poderes para gestionar el combate legal y político contra el independentismo. Durante los últimos meses, todas las decisiones del Gobierno sobre Cataluña las han tomado el presidente y la vicepresidenta. Los ministros de Rajoy -sumamente entrenados en no meterse donde no les llaman- se han enterado de las decisiones estratégicas casi por la prensa. Por ello, algunos dirigentes del PP apuntan a que la vicepresidenta no puede eludir su responsabilidad en el fracaso de la estrategia en Cataluña. Desde la Operación Diálogo, hasta el 1 de octubre, pasando por el 21-D. Naturalmente que es remota -por no decir inverosímil- la posibilidad de que el presidente del Gobierno pida responsabilidades a su número dos o prescinda de ella. Entre otras cosas -no menores-, porque la palabra sucesión envenena los sueños y las pesadillas del PP de Rajoy.
Está en su segunda legislatura, tiene por delante la decisión suprema de repetir o no como candidato a La Moncloa y cualquier movimiento -por leve que sea- es interpretado en clave sucesoria. De nada sirve que el interesado haya repetido -la última vez en la campaña catalana- que se presentará porque se siente con fuerzas. El cotilleo sucesorio es uno de los pasatiempos favoritos de las comidas y cenas de la extensa familia del PP. Ahora, se añadirá el ingrediente de la pujanza de Ciudadanos. Es bien cierto que después de la irrupción de Albert Rivera hace dos años en Cataluña pasó algo parecido, y las elecciones generales no validaron la pronosticada pujanza de Ciudadanos en el electorado del centro-derecha español. Pero no es menos cierto que nadie puede garantizar que pasará exactamente lo mismo en futuras citas electorales.
La incógnita se cierne, pues, sobre la actual legislatura cuando sólo ha cumplido un año. Nadie duda de que Rajoy intentará agotarla, pero tampoco nadie está seguro de que pueda hacerlo. La dinámica electoral para los comicios autonómicos y municipales se pondrá en marcha en el año que comenzará dentro de pocos días. La negociación de los Presupuestos dará una pista. Rajoy no tiene garantizado el respaldo del PNV, aunque intentará lograrlo. Si no lo consigue, los prorrogará.
Tampoco luce un aspecto muy saludable la hipotética alternativa de Gobierno que dice representar el PSOE. Los resultados de Miquel Iceta en Cataluña no permiten apreciar que los socialistas estén dando pasos hacia la mayoría necesaria para gobernar España. Como mucho, han detenido su caída. El respaldo de Pedro Sánchez al Gobierno en todas las decisiones sobre Cataluña ha desdibujado al PSOE como principal partido de la oposición en el Congreso. Algunos diputados del PP se malician de que puede existir un pacto -implícito o explícito- del presidente del Gobierno y del líder del PSOE para que la legislatura dure todo lo que sea posible. La razón última es que ni a uno ni a otro les interesan las elecciones generales anticipadas. «Después de lo que está pasando en España, lo que nos faltaba era convocar elecciones generales», dijo Mariano Rajoy en su rueda de prensa del viernes. Una versión nueva del «menudo lío». El presidente del Gobierno huye de los líos, pero los líos corren más que él.
Acabamos de vivir un ejemplo más de esta vieja práctica comunista -y socialista- que consiste en asesinar y practicar una violencia salvaje contra quien es considerado enemigo político y después, hablar de autodefensa y culpar al otro, al que se denomina fascista.
Víctor Laínez no había hecho más que lucir unos tirantes con la bandera de España. Fue suficiente para que le costase la vida. Ahora, quienes pretenden defender al supuesto asesino, Rodrigo Lanza, lo justifican señalando que la víctima había militado en Falange en los años ochenta y que había hecho en y con ello limpian su conciencia e intentan influir en la opinión pública. Pero esto no es nada nuevo. Se vivió durante la Segunda República. Cuando los falangistas caían como moscas a manos de los poistoleros comunistas y socialistas, en su mayor parte de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) de Santiago Carrillo. Entonces, también se hablaba de la violencia provocadora de lo que llamaban el fascismo español. De Falange Española de las JONS.
Este artículo recopila muchos de los asesinatos cometidos por comunistas y anarquistas antes de que, en junio de 1934, los falangistas mataran, en venganza por un asesinato previo, a un militante de las JSU.
La primera víctima de Falange fue el joven miembro de las JONSJ José Ruiz de la Hermosa, asesinado en Daimiel (Ciudad Real) el 2 de noviembre de 1933. Era funcionario de Hacienda destinado en Canarias. Viajó a Madrid para asistir al acto de presentación de Falange en el Teatro de la Comedia el 29 de octubre de 1933 y, después, fua a su localidad natal, Daimiel, a visitar a su familia. Cuando estaba allí acudió a un mitin de las JSU donde se criticó al Gobierno y a Ruiz de la Hermosa se le ocurrió gritar “Recordad Casas Viejas”, en alusión a la represión del Gobierno Azaña contra milicianos anarquistas en aquella localidad. La multitud empezó a golpearle y le sacaron a golpes hasta la puerta donde un tal José Ruiz de la Hermosa (coincidían los apellidos de víctima y asesino) le apuñaló y, una vez en el suelo, fue golpeado hasta quedar irreconocible. Murió como consecuencia de los golpes.
Solamente un mes después, en Zalamea de la Serena (Badajoz) era asesinado otro falangista, Juan Jara. De profesión panadero, había sido uno de los fundadores de Falange en ese próspero municipio extremeño. Una noche, tras discutir de política con varios socialistas del pueblo, regresaba solo a su casa y fue asesinado de un disparo en la cabeza, por detrás por uno de los socialistas con los que había discutido.
El 26 de ese mes, en Villanueva de la Reina (Jaén) caía Tomás Polo Gallego. Fue atacado por un dirigente local de las Juventudes Socialistas en la noche del 24 de diciembre mientras cantaba villancicos en un bar. Dos días después moría como consecuencia de las heridas sufridas.
La siguiente víctima la encontramos en Madrid, el 11 de enero de 1934. Francisco de Paula Sampol era un joven estudiante universitario que había tenido la osadía de comprar el segundo número del semanario falangista FE. Tras separarse unos metros del punto de venta del periódico, recibió dos disparos por la espalda que le atravesaron el corazón. Murió al instante. Matías Montero fue asesinado el 9 de febrero de 1934. A sus 21 años cursaba quinto de medicina en la Universidad de Madrid y pertenecía al Sindicato Español Universitario (SEU) y había estado vendiendo el semanario FE. Cuando regresaba en solitario por la calle Juan Álvarez Mendizabal de Madrid, recibió dos disparos por la espalda en el corazón. Después, otros tres disparos más en el estómago. El asesino, Francisco Tello – afiliado a las JSU_, fue juzgado y José Antonio Primo de Rivera, que ejerció la acusación particular, consiguió para él una condena de 23 años y 3 meses. De poco sirvió, porque fue indultado en febrero de 1936 tras la llegada al poder del Frente Popular.
El 8 de marzo siguiente, mientras vendía el semanario FE, era asesinado a tiros Angel Montesinos Carbonell, un joven dependiente de comercio que se había afiliado a Falange en los primeros momentos. Su asesinato tuvo lugar en la calle Fuencarral.
La siguiente víctima fue una de las que más consternación causó entre los primeros falangistas. Fue el asesinato de Jesús Hernández Rodríguez, un alumno de bachillerato de tan solo 15 años. Fue asesinado junto a la Casa del Pueblo situada en la calle Augusto Figueroa de Madrid por un grupo de miembros de las JSU que salió del local. Recibió un disparo por la espalda que le atravesó la arteria femoral causándole una lenta muerte desangrado.
En el municipio jienense de Torreperojil murió asesinado José Hurtado García, un pequeño propietario agrícola de 22 años de edad que era afiliado a Falange y hermano del jefe local del partido. El 6 de junio de 1934, José Hurtado estaba trabajando en un cortijo que tenía arrendado. Eran las seis de la madrugada y recibió una comitiva de huelguistas que le obligaron a despedir a las decenas de trabajadores que había contratado para la faena porque los consideraban esquiroles. Tras explicar a sus empleados que era mejor no enfrentarse, se quedó solo en la explotación y, una hora después recibió aviso de la Guardia Civil de que acudiera al cortijo Poco Humo, en el que los propietarios se habían enfrentado a los huelguistas. El dueño de ese cortijo se encontraba herido de bala y encerrado junto a su familia en la vivienda del cortijo a la que los militantes socialistas y anarquistas habían prendido fuego.
A pesar del riesgo, José Hurtado entró en la vivienda e intentó sacar a la hija pequeña de los dueños que tenía tres años. Los huelguistas se lo impidieron a tiros. Volvió al interior de la casa e intentó salir por una ventana trasera, pero fue sorprendido y asesinado de un disparo en la cabeza mientras tenía a la pequeña de tres años en brazos.
El 10 de junio de aquel año fue asesinado en Valdesilla de Santander Francisco Marcano Gartua. Volvía de noche andando desde el municipio de Corrales de Buelva cuando fue cercado por un grupo de afiliados a las JSU que le propinaron una paliza y lo dejaron abandonado en la cuneta dándole por muerto. Eran las 10 de la noche, y no fue recogido hasta las siete de la mañana siguiente. Trasladado al centro de salud de Valdesilla, murió a las pocas horas.
Estos son solamente diez ejemplos. Pero son decenas más. Iremos contando sus casos para mostrar que antes de que lo que ellos llaman el fascismo español -Falange- matara al primer afiliado de las JSU, fueron casi medio centenar los caídos de la Falange. De ellos se burlaban sus enemigos -de izquierda y derecha- diciendo que FE no eran las siglas de Falange Española, sino de Funeraria Española.
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1.Máxima importancia a una política educativa que fomente una amplia base cultural general y desarrollo de la ciencia.
2. Detener la colonización cultural por el inglés, volviéndolo a programar como lengua extranjera y no como lengua superior.
3. Neutralidad en política exterior, con salida de la OTAN y diplomacia activa a favor de la paz.
4.- Reivindicación activa de Gibraltar, con cierre de la verja en caso de negativa inglesa a devolverlo
5.- Presión dentro de la UE para volver a la colaboración económica, incluso con alianza militar pero sin ejército común y sin menoscabo de la soberanía nacional.
6.- Prohibición de partidos que busquen la disgregación de España.
Más democracia
1.- Ley electoral que garantice un hombre un voto, con igualdad de todos.
2.- Supresión del control político de la justicia, más recursos y agilización de los procesos, y supresión del Tribunal Constitucional
3.- Amplia autonomía administrativa y municipal, y supresión de la autonomía política, que permitiría suprimir innumerables parlamentos, cargos políticos parasitarios, etc.
4.- Supresión de las subvenciones públicas, fuente de mil corrupciones, y tope del 20% a los impuestos sobre personas físicas y jurídicas.
5.- Derogación de las tres leyes totalitarias implantadas por el PSOE: memoria histórica, LGTBI, soberanía parlamento regional con estatutos anticonstitucionales; e ilegalización de las terminales políticas de la ETA.
MundoLa embajada de Estados Unidos en Venezuela pidió al presidente del país, Nicolás Maduro, la liberación de los “268 prisioneros políticos” en esta época festiva de Navidad e hizo un llamamiento a que el Gobierno caribeño “respete los Derechos Humanos” de los mismos.
“Durante esta temporada de fiestas, nuestros pensamientos están con los 268 prisioneros políticos detenidos en Venezuela. Hacemos un llamado al régimen de Maduro para que respeten sus derechos humanos. Libérenlos en estas fiestas. #StandUp4HumanRights”, dice el tuit de la embajada estadounidense.
Las cifras sobre los “presos políticos” varían según el organismo, ya que algunos elevan esta número por encima de 300, siendo el más famoso de ellos el líder del partido Voluntad Popular, Leopoldo López, actualmente con una medida prisión domiciliaria.
El nuevo encargado de negocios de EE.UU. en el país, Todd Robinson, que llegó este lunes a Venezuela, señaló en un mensaje su intención de promover el “restablecimiento de las relaciones constructivas” con el país.
Indicó que buscará “oportunidades para ayudar con el regreso de la prosperidad y la democracia al pueblo” venezolano.
“Una Venezuela democrática es buena para sí misma, para los Estados Unidos y para nuestro hemisferio. Tenemos mucho trabajo por hacer y estoy listo para empezar”, agregó
El encargado de negocios es la máxima representación diplomática de EE.UU. en Venezuela desde la expulsión en 2008 del embajador por parte del entonces presidente Hugo Chávez.
El largo expediente de desencuentros entre los dos países ha continuado con las administraciones de Maduro y de Donald Trump, quien ha criticado en varias ocasiones al Ejecutivo chavista y tildado de “dictadura” a Venezuela.
EspañaCodorníu ha trasladado su domicilio fiscal a La Rioja y Freixenet previsiblemente hará lo mismo en las próximas semanas. Sin embargo, los vecinos de la ciudad del cava han votado muy mayoritariamente a las opciones separatistas
Sant Sadurní d’Anoia es una pequeña población barcelonesa de la comarca del Alt Penedés. Tiene una población de apenas doce mil habitantes, la mayoría dedicados a la industria del cava. Hoy el 90% de las botellas de cava que salen de España tiene su origen en Sant Sadurní.
En las elecciones del 21D, casi dos de cada tres vecinos han escogido las opciones políticas rupturistas. Junts per Catalunya, la coalición de Puigdemont, ha obtenido el 29% de los votos, Esquerra Republicana de Catalunya el 26,5% y las CUP el 6,2%. Las fuerzas constitucionalistas, sumadas, logran algo menos del 30%.
Resultados 21D en Sant Sadurní d’Anoia
Codorníu y Freixenet, a la fuga
Las dos marcas principales, y mundialmente famosas, son Codorníu y Freixenet, pero también son de la localidad Gramona, Pere Ventura, Juvé y Camps… Sin embargo, y como consecuencia de la Declaración Unilateral de Independencia (DUI), Codorníu ha traslado su domicilio social fuera Cataluña. Como La Caixa, Sabadell y más de tres mil empresas más, la bodega, con una antigüedad de más de cinco siglos (una de las empresas más antiguas de España), se ha marchado de un territorio que, entiende, ya no reúne las mínimas garantías legales. Ha escogido una región con, también, gran tradición vinícola: La Rioja.
La empresa, en su comunicado de despedida, lamentaba “la presión a la que nos vemos sometidos como empresa catalana y los comentarios inciertos que se difunden perjudicando seriamente la imagen de nuestra compañía”. E intentaron dejar claro que el grupo “no tiene nada que ver en este proceso político, ni en ninguno otro”.
Por su parte, la otra gran empresa, Freixenet, cuyo presidente José Luis Bonet ha sido muy crítico con el procés, advirtió que decidiría su permanencia o no en el pueblo en función del panorama político que saliera de las urnas. La empresa da empleo directo a 1.400 personas. Freixenet a 800. Los empleos indirectos podrían multiplicar por dos las cifras. Cabe recordar que en la localidad viven 12.000 personas.
No basta con Dirigir y Gestionar: hay que Gobernar la empresa
Valencia, 25 de enero de 19:00 a 20:30
Una línea delgada y difusa distingue las tareas ejecutivas de las tareas de gobierno. La buena marcha necesita de ambas, especialmente en el paso de PYME a grande.
La gestión es la base de que las cosas se hagan mientras el gobierno decide qué cosas hacer, quien y cuando cambiar el rumbo. La primera es jerárquica mientras el segundo es político. El Gobierno de la Empresa es algo más que gobernanza. Exige a los responsables algunas capacidades prudencial-políticas que no suelen contener las modas del management.
En la sesión se discutirán los aspectos básicos de la las tareas de gobierno de empresas y organizaciones.
PonentesProf. Luis Manuel Calleja, Dirección Estratégica, IESE
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